cuando mi hermano me tiraba del techo de mi casa de Morteros para probar si era posible volar con una sábana atada en la espalda, yo no le tenía miedo al golpe contra el suelo, le tenía miedo a su desilusión.
A que dejara de quererme.
Mi fracaso hacía evidente la imposibilidad de sus sueños.
Hace poco me di cuenta que mi hermano no necesitaba una hermana menor. Necesitaba un pájaro.
Y que nada de lo que yo hiciera, o intentara, podía remediar el hecho de no tener alas.
Nunca me gustó renunciar.
Pero hay veces que insistir es imposible.
Me quedo con las plumas. Y con las batallas ganadas.
V.
jueves, 12 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Paris Texas
«I’m not afraid of heights, I’m afraid of falling.»
«Existe un miedo todavía mayor al miedo a fracasar. Y es el miedo a que a uno le salgan las cosas bien.»
Travis&Jane
Un escriptor (dels teus, Mussol, dels que ja no llegiràs)
«Les hienes no són valentes, saben que el seu és un rang
inferior. Però són voraces i oportunistes, si troben una presa assequible no la
deixen escapar sense una bona raó.»
«De vegades, segons la veu profunda i emfàtica que narra el
documental, en un anglès televisiu i retòric, una hiena pot acabar exclosa del
clan. Es converteix en una bèstia solitària, un animal amb poques opcions de
supervivència que lluita contra aquesta certesa tothora. Per això es torna més
oportunista, ataca sempre que pot, es conforma amb tota mena de preses, treu
profit de qualsevol ocasió per alimentar-se i no té cap mena de pietat, perquè
sap que si cau en mans de qualsevol clan, fins i tot el que fou el seu, acabarà
devorada sense miraments. Espantada, aquesta hiena serà un monstre eficaç i
horrorós, un assassí despietat amb la vista posada sempre en el més dèbils, els
incauts.»
“Carretera secundària”, Joan Carreras, Proa.
(Ha llegir tota la seva obra, ja. És una ordre.
I un plaer.)
lunes, 9 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
L'hoste silent
Deso els ulls al ponent.
El dia es mou.
Hi ha un lliurament total
en aquest gest darrer.
Entre nosaltres cerco
mirades que agonitzen,
que perden el Sol
definitivament.
El mirall va cremant les imatges.
He perdut unes mans.
L'aigua.
Un cos d'infant s'abraça a les onades.
El vent és gris
i escolto el batec fatigat dels objectes immòbils.
Ebris de temps,
celebrem el retorn.
Als carrers els fanals il·luminen
la gent que camina i tremola.
D'un cop sec s'ha tancat una porta.
Hoste silent,
seu a taula l'oblit.
(Carles Duarte. "El centre del temps")
viernes, 8 de junio de 2012
Él y yo
cuerpos que se hunden con los barcos, los cuerpos arrastrados hacia lo profundo por una corriente traicionera. Allí están todos. Allí descansan en paz. ("Trabajos manuales", R.F. del '94.)
Nada cambia. Sólo varían las siglas del diagnóstico. El número de página de los
fragmentos. La fecha de caducidad. Las reediciones. Las ciudades donde lo leo.
Los médicos. El resto continúa invariable. Como la enfermedad. Inmortal.
V.
Imatge: Martín Burgos.
jueves, 19 de abril de 2012
viernes, 13 de abril de 2012
Divendres
—Los viernes son tristes.
—¿Por qué?
—Porque son como morirse. Como
soñar que tu perro es un esqueleto que juega con la luna caída en la
tierra a trozos. Los viernes son un diagnóstico adverso. Los viernes son categóricos. Y aburridos. Como la entrada a un túnel. Como las
ruinas de los pueblos desaparecidos. Como cascotes. Eso. Los viernes son cascotes. Y
piedras. Huecos. Pantanos. Barro. Y niebla. Los viernes son anecdóticos. Y los odio.
—¿Por qué?
—Porque son tristes. Como las bombas, como los obuses y la metralla y los volcanes apagados. Como los cisnes en los lagos. Como las montañas y los pinos y los días azules. Sin lluvia y sin tormentas. Los viernes son tristes como los tigres amansados a latigazos. Como los circos. Y los monstruos. Como yo sin adjetivos. Y sin granadas.
V.
Imatge: Martín Burgos.
sábado, 31 de marzo de 2012
TRES (Nightmare - Dream)
—Llego tarde. Perdón. He hagut de tornar a casa perquè
tenia molt fred a les mans.
—Es primavera. No hace frío.
—Però jo tinc les mans gelades. Como muertas.
Un chico se levanta y dice: la neu és de l’hivern.
Le pedís que se siente.
I t’obeeix.
Tothom sempre t’obeeix.
Menos yo.
Que te miro, te sonrío y te desarmo.
Et treus els guants que te protegen de un frío inexistente
i las acercás a mi para tocarme, com si volguessis comprovar que sóc jo.
De verdad.
—Què fas aquí?
El chico, rubio, se vuelve a levantar.
Insisteix.
—La neu només pertany a l’hivern.
Me tocás con la punta de los dedos. Sin guantes.
—Les teves mans estan mortes.
Dic.
—La neu només pertany a l’hivern?
Dius.
Tremoles.
Em desperto.
Bilingüe.
El frío pegado en la piel.
Y la piel pegada a tus manos.
Oníricas.
(Somni: Vidria.
Imatge: Martín Burgos.)
viernes, 16 de marzo de 2012
DOS
Tenía.
Y siguió teniendo cuando más tarde
le dije que no podía dormir. Que nunca duermo. Que vivo despierta. Que desconozco
por completo la sensación de descansar porque, si acaso llego a caer rendida,
sueño cosas raras.
Muy raras.
Tan raras como que lo beso, en su
casa, mientras su mujer limpia el baño y nos pregunta qué pasó.
«Somos sinónimos.»
—Cerrá los ojos que te cuento un
cuento.
—¿Cuál?
—El que vos quieras. Te dormirás
escuchando mi voz.
—Okay, contáme algo de historia.
—¿Qué?
—Desde el inicio.
—¿Desde el 2000, el nuevo siglo?
—No. Desde el inicio de todo.
Desde los dinosaurios en adelante.
—Només? Ha! Tendrás que pasar
muchas noches conmigo, porque hoy no acabaremos.
Hay hombres que jurarían
que me quisieron más.
Pero nunca, nadie, jamás, me quiso
mejor.
Ni durante tanto tiempo.
(No existeix cap sinònim per la paraula oníric...)
Imagen: Martín Burgos.
Texto: V.
martes, 13 de marzo de 2012
UNO
David Lynch, primero.
Playa, después.
Luna llena. Cerveza. Cigarrillos de flotar.
Verano.
Hablábamos.
No.
Hablaba él.
Yo intentaba escuchar. Pero no lo lograba.
Pero no sólo no lo lograba. Además, me imaginaba que yo era
yo, otra vez, y explotaba y me precipitaba y decía lo que tenía que decir
porque, cuando digo las cosas que pienso, todo sale mal.
Pero, cuando las callo, todo sale peor.
Soy una catástrofe con patas.
Soy la hija de un tornado y una inundación.
En mi vida, todo son excesos.
Pero él hablaba, en la playa, bajo la luna llena, después de
ver una película de David Lynch, en verano, fumados.
Y entonces lo interrumpí.
—¿Tenés
puta idea del esfuerzo que me supone no besarte?
Tenía.
Tenía.
Imagen: Martín Burgos.
Texto: V.
lunes, 12 de marzo de 2012
To live
—Está todo igual. Los análisis están bien. Todo bajo
control. La enfermedad está muerta.
—¿Y cómo sigue el guión?
—Algún día las cosas comenzarán a ir mal.
Mierda.
Mierda.
Mierda.
Mierda.
Mierda.
El monstruo ataca de nuevo.
—¿Cuándo?
—No se sabe, pero en algún momento es probable…
—¿Y entonces qué? ¿Me mido el ataúd?
—No. Nada. La medicación que se necesite, un tiempo, y vida normal, como ahora.
Silencio.
Silencio.
Silencio.
—¿Y de qué voy a morirme?
Silencio.
—¿Y de qué voy a morirme?
Silencio.
Silencio.
Silencio.
—De cualquier cosa, Vidria, de lo que nos morimos todos, de
lo que sea.
V.
Imatge: Martín Burgos.
viernes, 9 de marzo de 2012
Nightmare II (dream part 2)
Te dejaste.
Te comí.
Después, mientras salía el sol y te vestías,
llegó alguien a tu casa. Una mujer a la que vos llamabas tu mujer (y no era
yo, era ella).
—¡El baño está roto! –gritó.
Inmutable, frente a las sábanas revueltas y
a la evidencia de mi saciedad y tu traición, sonreía con una fregona en la
mano.
Para limpiar.
Para limpiarse.
Para limpiarnos.
No supe marcar en mi cabeza la opción
correcta.
Soy disléxica.
Nos asomamos los tres al borde del inodoro como quien se asoma a un barranco del Talampaya.
Compresas con sangre. Tampones. Vómitos.
Mierda.
—¿Qué pasó? —te pregunté.
—¿Qué pasó? —le preguntaste.
—¿Qué pasó? —nos preguntó ella a los dos.
Entre la porquería, vi la tapa
del diccionario de sinónimos S. Pey. Mi favorito. Y una página arrancada de tu
libro. El que me dedicaste.
Metí la mano entre la mierda para rescatar
tu letra y tus palabras. Pero no pude.
Nunca puedo.
—Por eso me querés. Porque nunca te salvo —te
expliqué.
Y vos, con tu camisa roja puesta, con tu
piel caliente, con tu sonrisa nueva, con tus ojos celestes y tu amor por mí, me
dijiste:
—Soñabas.
Imagen: Martín Burgos.
Sueño: V.
jueves, 8 de marzo de 2012
Nightmare (dream)
Tenías una camisa a cuadros de color rojo. Y yo tenía ganas
de comerte. Vos hablabas de cosas importantes. Entonces yo callaba. Pero igual,
tenía ganas de comerte. Era tu casa, no la mía. Y era tu piel, tu voz, tus
ojos, tus labios, tu mirada, tus silencios...
Y mi hambre.
Imagen: Martín Burgos
Sueño: V.
viernes, 24 de febrero de 2012
Blai Bonet y la tristeza.
La felicitat és com els
miralls: només reflecteix les imatges, mai la realitat. Com els signes
bellíssims dels fars que no mostren mai el petroli, ni la metxa, ni els ulls,
ni les dones dels farolers.
La vorera del lavabo
m'arriba fins al començament de la cintura. Jo poso la meva tristor a la vorera
del lavabo, que és blanca i de pedra...
Si enretiro la mà del marbre, cauré. En terra. Com un mort. Com un home que cau per a morir-se... Aferrat fort, amb la mà esquerra, a la pedra blanca del lavabo, dono cops, amb el puny, a la paret, amb els nusos dels dits, a la paret, amb el començament del braç, a la paret...
«El Mar»
Blai Bonet.
Imagen: Martín Burgos.
domingo, 19 de febrero de 2012
viernes, 17 de febrero de 2012
Creavit (ex nihilo nihil fit)
La Vera refà el camí cap a casa, amb el gos a
sobre. Sota l’aigua. Inventant una història fabulosa per al quisso.
—… i com que Déu es va quedar sense globus oculars,
va cridar a Judes i li va demanar un favor. Al cel, era vox populi que Judes
robava els dolços dels cadàvers, així que sense amagar-se i obeint ordres
superiors, va anar al magatzem i va treure de les butxaques d’un nen mort, dos
caramels de cafè. Llavors, Déu et va posar als forats les llaminadures, va
bufar i es va fer el miracle...
La Vera continua el relat de la creació de
Kantiano.
La pluja cau.
La llum vermella del contestador, al pis del Nil,
fa pampallugues. Hi ha un missatge en espera. La demostració fidedigna que la
Vera no té cap Déu, ni cap Judes, que facin miracles per a ella.
Ni al cel.
Ni a la terra.
miércoles, 15 de febrero de 2012
I would like
to be the air
that inhabits you for a moment
only. I would like to be that unnoticed
& and that necessary.
Text: Margaret Atwood.
Imatge: Martín Burgos.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Unos ojos y un acantilado
... llevaré luego a los poetas en el autobús, porque espero que un verso soporte mejor lo que no aguanta un párrafo; porque quizás entre el vendaval de las conversaciones sea más fácil pillar metáforas que hilvanar ideas. Y así voy descubriendo que el mío será un pensamiento metafórico, es decir, analógico. La metáfora es la analogía entre dos cosas, entre dos conceptos que no tiene una relación directa o que de entrada no hay por qué relacionar. Unos ojos y un acantilado. El hambre de la gente y la dentadura de Franco.
No leeré para entender lo que dicen los autores, sino para entender a través de ellos; para atravesar sus frases como agujeros de gusano...
Y así es como terminaré de nuevo con la frente pegada al traqueteo de la ventanilla; buscando en la calle la poesía que el ruido de la vida no me deja arrancarle a los libros, y anotando en los márgenes unas palabras sueltas con la letra temblorosa por los adoquines.
Javier Pérez Andújar, "Paseos con mi madre", Tusquets.
No leeré para entender lo que dicen los autores, sino para entender a través de ellos; para atravesar sus frases como agujeros de gusano...
Y así es como terminaré de nuevo con la frente pegada al traqueteo de la ventanilla; buscando en la calle la poesía que el ruido de la vida no me deja arrancarle a los libros, y anotando en los márgenes unas palabras sueltas con la letra temblorosa por los adoquines.
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